lunes, 30 de mayo de 2011

¿DÓNDE ESTÁ EL FUEGO?

Un hombre inventó el fuego.  Apenas lo inventó, fue hacia el Norte, donde hay tribus temblando de frío en las montañas, y comenzó a enseñarles el arte.  Les mostró el valor de calentarse en invierno, de cocinar la comida, de utilizar el fuego en la construcción.  Y ellos aprendieron con entusiasmo.  Apenas aprendieron, el inventor del arte fue a otro lugar sin darles tiempo de agradecer, porque era un gran hombre.
A los grandes hombres no les importa cómo son recordado o que les agradezcamos.  Él desapareció y fue hacia otra tribu.  Y allí comenzó a enseñar a hacer fuego.  Esa tribu también se entusiasmó, y él fue siendo cada vez más famoso.

Entonces los sacerdotes, temiendo que su propia popularidad disminuyese, resolvieron librarse de él y lo envenenaron.  Pero para apartar las sospechas del pueblo, los sacerdotes hicieron lo siguiente:  tomaron un retrato del hombre, lo pusieron en el altar superior del templo y dijeron al pueblo que venerase al gran inventor del fuego.  Desarrollaron también un ritual y toda una liturgia para la veneración de las herramientas y del inventor del arte de hacer fuego.  La veneración y la adoración se fueron perpetuando por décadas y décadas, siglos y siglos, pero no había fuego.  ¿Dónde está la oración?  ¡En el fuego!  ¿Donde está el fuego?  ¡En la oración!  ¡Allí está!  http://wwwfacebook.com/elartede.seryvivir.feliz

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