domingo, 29 de mayo de 2011

DIOS NO PUEDE SER IMPORTUNADO CON COSAS QUE USTED MISMO PUEDE HACER

Un muchado va al encuentro de un gran mestro sufí.  Y le dice al maestro:  "Maestro, mi confianza en Dios es tan grande que ni siquiera até mi camello alla afuera.  Lo dejé a la providencia de Dios, al cuidado de Él".
Y el maestro sufí dijo:  "¡Vuelva y ate su camello al poste, loco!  No es necesario molestar a Dios con algo que usted mismo puede hacer".









Un rabino sirvió fielmente a Dios durante toda su vida.  Un día, le dijo a Dios:  "Señor, he sido un devoto adorador y obediente de la Ley.  He sido un buen judío, pero ahora estoy viejo y necesito ayuda:  ¡Señor, déjame ganar la lotería para tener una vejez tranquila!"  Y rezó, rezó, rezó...  Pasó un mes, y dos, cinco, un año entero, tres años se fueron.  Un día el hombre, deseperado, dijo:  "¡Dios, resuélvete!"  Y Dios:  "¡Resuélvelo tú!  ¿Por qué no compras el billete?"

No hay comentarios.:

Publicar un comentario