martes, 5 de julio de 2011

LA MARIPOSA PERDIDA

Dijo un niño:  "Dios, habla conmigo".
Y entonces una alondra del campo cantó, pero el niño no la escuchó.
El niño exclamó:  "¡Dios, háblame!"
Y un trueno resonó por todo el cielo, pero el niño no lo escuchó.
El niño miró a su alrededor y dijo:  "Dios, déjame mirarte".
Y una estrella se iluminó, radiante, pero el niño no se dio cuenta.
Y el niño gritó de nuevo:  "Dios, muéstrame un milagro".
Y una vida nació de un huevo, pero el niño no lo notó.
Llorando desesperadamente, dijo:  "Tócame, Dios, para saber que estás conmigo".
Dios se inclinó y toco al niño.  Pero él se sacudió la mariposa.


Muchas veces las cosas que pasamos por alto son aquellas que hemos estado buscando.




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