lunes, 6 de junio de 2011

LA RENOVACIÓN DEL ÁGUILA

El águila es una de las aves de mayor longevidad:  llega a vivir setenta años.  Pero, para alcanzar esa edad, a los cuarenta debe tomar una difícil decisión.  En ese momento sus uñas están apretadas y flexibles, por lo cual no consigue capturar sus presas.  El pico, largo y puntiagudo, se curva, apuntando hacia el pecho.  Las alas están envejecidas y pesadas, y las plumas se han engrosdo.  Volar y alimentarse le resulta entonces muy difícil.
Tiene solamente dos alternativas:  morir o enfrentar un doloroso proceso de renovación que dura ciento cincuenta días.  Este consiste en volar hacia lo alto de una montaña y quedarse ahí, en un nido cercano a un paredón, en donde no tenga la necesidad de volar pero pueda conseguir alimento de pequeños roedores y largartijas.
En ese lugar, el águila comienza a picotear la pared hasta conseguir arrancarse el pico.  Después deberá esperar el crecimiento de uno nuevo, con el cual desprenderá, una a una, las uñas.  Cuando las nueva uñas nacen, comenzará a desplumarse.  Después de cinco meses, emprendera su vuelo de renovación, y vivirá treinta años más.
A lo largo de la vida, muchas veces tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación.  Para emprender un vuelo de victoria, debemos desprendernos de costumbres, tradiciones y recuerdos que nos causaron dolor.  Solamente libres del peso del pasado podremos avanzar.


Fuente:  Contribución de Marcos Soler

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