domingo, 5 de junio de 2011

LA CARRETA VACÍA

Cierta mañana, mi padre me invitó a dar un paseo por el bosque y yo acepté con placer.  Se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:
---Además del cantar de los pájaros, ¿escuchas algo?
Agucé mis oídos y algunos segundos después respondí:
---Estoy escuchando el ruido de una carreta.
---Eso es -dijo mi padre-.  Es una carreta vacía.

---¿Cómo sabes que está vacía, si aún no la vemos? -le pregunté.
Y él respondió:
---Es muy fácil saber que una carreta está vacía, por causa del ruido.  Cuanto menos cargada está una carreta, mayor es el ruido que hace.
Me convertí en adulto y aún hoy, cuando veo a una persona hablando demasiado, a una persona inoportuna, que interrumpe la conversación de todo el mundo, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:  Cuanto menos cargada está una carreta, mayor es el ruido que hace.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario