domingo, 19 de junio de 2011

DESPRENDIMIENTO

Hubo un gran maestro zen, llamado Ryokan.  Habitaba al pie de una montaña y vivía una vida muy simple.  Un día, un ladrón entró en su casa, pero no encontró nada que robar.  Mientras el ladrón estaba allí, el maestro volvió y lo descubrió.
Dijo Ryokan:  "Usted viajó una gran distancia para venir a asaltarme.  No puede irse con las manos vacías".  ¡Y le dio todas sus ropas y su manta!
El ladrón, completamente confundido, tomó las ropas y desapareció.  Después que él salió, el maestro se sentó a la puerta de su casa, miró el deslumbrante claro de luna y pensó:  "¡Qué pena!  ¡Hubiese querido poder darle esta luna deslumbrante!  http://www.facebook.com/elartede.seryvivir.feliz

No hay comentarios.:

Publicar un comentario